La autonomía económica es clave para cerrar brechas. Una mujer que tiene sus propios recursos, planifica su futuro, lidera su negocio y transforma la vida de quienes la rodean. Ese liderazgo ya existe, aunque muchas veces no se reconoce.

La economía del conocimiento aplicada a las finanzas permite que el dinero no sea un obstáculo, sino un motor: “Es un arma muy poderosa para salir adelante en cualquier actividad”. Así lo aseguraron durante la jornada de formación que se realizó en el recinto del Honorable Concejo Deliberante.
El evento reunió a mujeres emprendedoras, quienes participaron en una capacitación orientada a mejorar sus habilidades financieras, impulsar sus proyectos productivos y facilitar su acceso a herramientas que les permitan tomar decisiones económicas informadas. La iniciativa surgió en el marco del Parlamento de la Mujer y estuvo a cargo de la concejal Judith Salom. Durante su intervención, la legisladora destacó que la autonomía económica es clave para cerrar brechas. En tal sentido , mencionó que hoy las mujeres estudian, trabajan, emprenden y toman decisiones económicas de manera activa. Esta incorporación sostenida no sólo dinamiza la actividad productiva, sino que también incluye la participación femenina como uno de los cambios estructurales para el desarrollo.
Paulina Zipilivan, contadora pública, docente y mentora financiera, disertó sobre “Mujeres y dinero” y enfatizó que la educación es el pilar fundamental. Según Zipilivan, existe una deuda histórica en el sistema educativo, ya que la formación financiera no solía impartirse en las escuelas y se ha perdido la transmisión de estos conocimientos en el ámbito familiar debido a la complejidad de la digitalización del dinero. Por ellos, su propuesta busca brindar herramientas concretas para que las mujeres dejen de posponer su administración personal.
La realidad económica actual empuja a muchas mujeres a liderar sus propios negocios o a gestionar salarios en contextos de alta inflación y endeudamiento. Zipilivan advirtió sobre el endeudamiento para consumo: la deuda es una herramienta que puede ser “un arma de doble filo”. Agregó que: “Puede ser muy buena cuando uno tiene un emprendimiento y tiene que apalancarse; es decir, trabajar con la deuda para generar más rendimientos en menos tiempo con un crédito a una buena tasa. Pero lo que está sucediendo actualmente es que las personas contraen deuda para consumo, y esa deuda es muy cara, tiene una tasa muy elevada. A nivel país, se ve que los niveles de endeudamiento son muy altos y las personas no están pudiendo salir de esa bicicleta financiera”.
Sin embargo, destacó como una estrategia positiva: utilizar el crédito de manera inteligente para generar rendimientos y potenciar emprendimientos . La meta final es clara: que la mujer logre administrar sus finanzas no solo para que el dinero “rinda”. El cambio de mentalidad propuesto invita a adoptar hábitos financieros saludables hoy, entendiendo que la administración del dinero es la base de la sostenibilidad de la economía familiar y social. Para ello, es importante lograr un cambio de mentalidad. Decir “la administración financiera no es algo para posponer, es un arma muy poderosa para salir adelante en cualquier actividad”, expresó para concluir.
De esta forma, desde el HCD se resalta que la educación financiera puede convertirse en una herramienta para que las mujeres fortalezcan su autonomía económica, administren mejor sus ingresos y construyan sus proyectos. Sin embargo, no es algo que se genera de forma inmediata, sino a través de decisiones sostenidas e informadas que permitan romper barreras históricas y generar mayores condiciones de equidad.

