Los concejales de Posadas participaron junto a los integrantes del Parlamento de Participación Ciudadana de una jornada de capacitación y recorrida por distintos sectores de la ciudad. La iniciativa busca fortalecer el vínculo entre el trabajo legislativo, las instituciones y las demandas que surgen en los barrios.

El trabajo de los ediles también se construye fuera del recinto. El contacto con los vecinos, el conocimiento de las problemáticas de cada sector y la articulación con otras instituciones forman parte de una agenda que el Honorable Concejo Deliberante de Posadas viene profundizando a través de distintas iniciativas de participación.

En ese marco, el presidente del HCD, Daniel Vigo, junto a los ediles y los integrantes del Parlamento de Participación Ciudadana, recorrieron distintos puntos de la ciudad. La actividad permitió combinar el intercambio con los vecinos, la capacitación y el conocimiento directo de situaciones que atraviesan a la comunidad.

La recorrida se inscribe en una modalidad de trabajo que busca vincular las discusiones del Concejo con lo que ocurre en el territorio. El objetivo es que las inquietudes que llegan desde los distintos sectores de Posadas puedan encontrar canales institucionales adecuados y, cuando corresponda, convertirse en iniciativas para ser debatidas en el ámbito legislativo.

El Parlamento de Participación Ciudadana se incorpora a ese esquema como un espacio para ampliar la participación de los vecinos. Sus integrantes fueron seleccionados mediante sorteo y, antes de comenzar con la presentación y discusión de propuestas, atraviesan una instancia de formación sobre las herramientas con las que cuentan para intervenir en cuestiones de interés comunitario.

Uno de los ejes de la jornada estuvo a cargo de la Defensoría del Pueblo. El defensor Juan Matías Paonessa explicó las funciones del organismo, los derechos contemplados en la normativa y los mecanismos disponibles para que los ciudadanos puedan plantear sus reclamos.

La articulación entre el Concejo Deliberante y la Defensoría permite, en este sentido, diferenciar competencias y ordenar los canales de intervención frente a las distintas demandas. No todos los problemas tienen una respuesta legislativa y conocer qué organismo debe intervenir es también parte del proceso de participación ciudadana.

“Es el momento de acercar la institución al pueblo justamente para que se entienda bien cuál es la actuación y salir del Parlamento, no solamente con proyectos, sino comprendiendo cuándo solicitar la ayuda a la Defensoría”, sostuvo Paonessa.

El funcionario también puso el acento en la diversidad de voces que reúne el Parlamento. “Me parece excelente concentrar todas las opiniones de la ciudadanía en un solo lugar. Es el momento ideal para que en una misma comisión podamos juntar al joven con el adulto mayor, con la persona con discapacidad o la ciudadanía en general”, señaló.

La composición del espacio permite incorporar diferentes miradas a la discusión de los temas de la ciudad. Esa diversidad, a su vez, plantea un desafío para los concejales: escuchar esas demandas, identificar cuáles corresponden al ámbito municipal y evaluar de qué manera pueden ser abordadas desde las herramientas legislativas disponibles.

De la demanda vecinal a la agenda legislativa

La capacitación también apuntó a brindar conocimientos que permitan a los parlamentarios elaborar propuestas con mayor precisión y comprender cuáles son los procedimientos necesarios para que una iniciativa pueda ser considerada dentro del Concejo Deliberante.

En paralelo, la jornada incorporó una charla sobre educación financiera a cargo de Paulina Zipilivan, contadora pública, docente y mentora financiera. La especialista abordó cuestiones vinculadas con el manejo del dinero, el uso del crédito y el endeudamiento, con especial atención a las decisiones financieras que deben afrontar familias y emprendedores.

Zipilivan diferenció el crédito utilizado para impulsar una actividad productiva de aquel destinado al consumo y advirtió sobre los niveles de endeudamiento que enfrentan muchas personas. “La deuda puede ser muy buena cuando uno tiene un emprendimiento y tiene que apalancarse”, explicó, aunque señaló que el escenario cambia cuando el crédito se utiliza para consumo y con tasas elevadas.

La incorporación de este tipo de contenidos amplía la agenda del Parlamento y permite que los participantes conozcan herramientas que exceden estrictamente la cuestión legislativa. La intención es que las discusiones puedan partir de problemas concretos y que los vecinos cuenten con mayor información al momento de formular propuestas.

Para el Concejo Deliberante, el desafío pasa por sostener ese vínculo entre participación y gestión. El Parlamento de Participación Ciudadana ofrece una nueva vía para escuchar demandas, pero la instancia decisiva estará en la capacidad de articular esas inquietudes con el trabajo de los concejales y con las competencias de cada área del Estado municipal.

La recorrida junto a los parlamentarios busca justamente reforzar esa lógica: que el debate no quede encerrado en una banca o en una comisión, sino que tenga como referencia la realidad cotidiana de la ciudad.

En ese esquema, el HCD aparece como un ámbito de articulación entre los vecinos, las instituciones y la agenda municipal. El Parlamento aporta nuevas voces; los concejales tienen la responsabilidad de canalizar las iniciativas dentro de sus competencias. De esta manera, se acentúan los mecanismos para convertir la participación ciudadana en una herramienta concreta de construcción de agenda y no solamente en una instancia de consulta.