Posadas es una ciudad que desborda historia y patrimonio. En este Data Urbana te invitamos a cruzar el umbral de algunos espacios emblemáticos.
La capital misionera mantiene una serie de fachadas históricas que enriquecen el arte histórico y da lugar al arte urbano del último tiempo. Hay edificios que no solo ocupan una esquina sino que habitan la memoria y forman parte de la identidad.

– La Logia Roque Pérez fue escenario de encuentros donde participaron profesionales, comerciantes, docentes y dirigentes políticos. Fundada en 1879, siendo la institución masónica más antigua de la región. El terreno definitivo sobre la calle Córdoba fue adquirido por la asociación en 1927. Detrás de su fachada se reunieron durante décadas integrantes de la masonería misionera. Su arquitectura incorpora numerosos símbolos propios de la tradición masónica, muchos de los cuales todavía pueden apreciarse.
Actualmente continúa siendo uno de los edificios históricos mejor conservados del casco céntrico y es un espacio de preservación histórica y arquitectónica de la ciudad.
– El edificio de la Sociedad Cosmopolita, sobre calle San Martín, es una de las joyas arquitectónicas de Posadas. Su construcción comenzó tras la licitación de 1931, impulsada por la Sociedad de Socorros Mutuos y con un proyecto del estudio del arquitecto Molli, que eligió un elegante estilo Beaux-Arts para expresar el crecimiento de la ciudad. Con el paso de las décadas, el inmueble acompañó la transformación de Posadas.
En los años 50 funcionó como Hotel Plaza e incorporó uno de los primeros ascensores de la capital misionera, un verdadero símbolo de modernidad. También fue sede del Jockey Club, donde se seguían en vivo las carreras del Hipódromo de Palermo. Hoy sigue siendo un testigo privilegiado de la historia urbana y social posadeña.
– La casa de Domingo Barthe hoy sede del Obispado de Posadas. Ubicado en la esquina de las calles Félix de Azara y Sarmiento, es una histórica casona construida a principios del siglo XX que perteneció originalmente a Domingo Barthe. Uno de los empresarios más importantes de Misiones. Su residencia reflejaba el poder económico alcanzado gracias al comercio de la yerba mate, la madera y la navegación.
Con el tiempo, la vivienda pasó a convertirse en sede del Obispado de Posadas. La Diócesis fue creada en 1957, tras ser reacondicionada con el papito de la comunidad, el edificio pasó a ser la sede oficial y residencia de los obispos de la región a partir de la gestión de Monseñor Jorge Kemerer. Actualmente continúa siendo uno de los inmuebles históricos más importantes de la ciudad.
– Escuela Nº 1 “Félix de Azara”: donde comenzó la educación pública en la provincia. Antes de ocupar el histórico edificio de La Rioja y Junín, el establecimiento funcionó en otras sedes más modestas. Fue la primera escuela pública y formó a generaciones enteras de misioneros. Sus aulas recibieron hijos de inmigrantes paraguayos, brasileños, europeos y criollos cuando la ciudad apenas comenzaba a expandirse.
El edificio actual, de estilo clásico, se convirtió con el tiempo en uno de los símbolos educativos más importantes de Misiones. Abrió sus puertas en 1887 y desde el año 1889 permanece en la histórica esquina de la Plaza San Martín. Hoy, continúa funcionando como escuela y es uno de los patrimonios arquitectónicos más valiosos de la ciudad.
– Una esquina, dos momentos de Posadas. La intersección de Félix de Azara y Sarmiento nos permite mirar una misma postal de la ciudad en dos tiempos: la Posadas de ayer y la que transitamos hoy.
Las fachadas cambiaron, el movimiento urbano se transformó y nuevas construcciones fueron ocupando el paisaje. Pero algunas calles siguen siendo las mismas y nos permiten reconocer, entre los cambios, parte de aquella ciudad que alguna vez fue.
Pasado y presente de una Posadas que sigue escribiendo su historia.
– Durante décadas, 9 de Julio Panadería Almacén Comestibles fue una de las más famosas de Posadas. Desde muy temprano los vecinos hacían fila para comprar sus productos. Funcionaba sobre la calle San Luis, entre Belgrano y Alvear. Su época de oro fueron los años ‘40. Su propietario original fue José Jabaloyas, y posteriormente estuvo a cargo de la familia Piró. Hoy el local ya no existe.
– Otra farmacia histórica que acompañó el crecimiento de la capital misionera fue la Farmacia del Pueblo, ubicada en la esquina de Sarmiento y Buenos Aires. Se trata de un edificio histórico construido en 1907, que albergó ese comercio hasta 1910, destacándose por un mostrador tallado a mano. Su propietario fue el farmacéutico Lindolfo Gregorio Monzón. Con el paso de las décadas, el local desapareció como establecimiento farmacéutico pero el espacio físico conserva sus molduras y herrajes originales. Actualmente funciona allí una conocida pizzería.
Diariamente recorremos la ciudad y sus espacios. Las fachadas, las puertas, las ventanas, las esquinas, las baldosas, los monumentos. El encanto de Posadas queda al nivel de los ojos. Sin embargo, la arquitectura es más que el diseño de una estructura eficiente que satisface las necesidades humanas, sino una expresión del arte y al mismo tiempo de la historia y la cultura.
Colaboración: Leo Duarte
