Fundada en 1879, la institución masónica fue contemporánea al nacimiento de la capital misionera y tuvo entre sus integrantes a protagonistas de la vida política, social y cultural de la ciudad. En Data Urbana recorremos la historia de esta entidad de calle Córdoba que fue reconocida como Bien Patrimonial Protegido de la provincia.

En pleno centro de Posadas, sobre la calle Córdoba, un edificio de fachada sobria guarda más de un siglo de historia. Allí funciona la Logia Roque Pérez, una institución que nació el 30 de mayo de 1879, cuando la ciudad todavía era conocida como Trincheras de San José y comenzaba a consolidar las bases de su organización institucional.
La logia fue fundada por Joaquín Crespo y tomó su nombre en homenaje a José Roque Pérez, abogado cordobés y una de las figuras vinculadas a los primeros tiempos de la masonería argentina. Desde aquellos años iniciales, sus integrantes participaron de distintos espacios de la vida pública de Posadas y de Misiones.
La historia de la institución se cruza con nombres conocidos de la provincia. Entre sus miembros históricos aparecen Rudecindo Roca, primer gobernador del Territorio Nacional de Misiones, Ramón Madariaga, Pablo Grobli, Teodoro Krieger y Alejo Peyret, entre otros. Varios de ellos tuvieron participación en la creación y desarrollo de instituciones que acompañaron el crecimiento de la ciudad.
Uno de los primeros episodios vinculados con la actividad social de la logia ocurrió en la década de 1880. El médico Cristóbal Cajal, integrante de la institución, planteó la necesidad de atender los problemas sanitarios de una población que carecía de asistencia médica suficiente. De esa preocupación surgió un consultorio médico gratuito, mientras que poco después se organizó una Sociedad de Beneficencia.
Con el paso de las décadas, la sede también quedó asociada a acontecimientos que excedieron la actividad propia de la masonería. En 1926, después del devastador ciclón que afectó a Encarnación, el templo de Posadas fue utilizado como hospital de campaña para asistir a víctimas de la tragedia ocurrida en la ciudad paraguaya.
El actual inmueble tiene, además, su propia historia. La Asociación Civil Logia Roque Pérez adquirió el terreno el 28 de noviembre de 1927, según consta en documentación del Registro de la Propiedad. El edificio, ubicado en el casco histórico de Posadas, se convirtió con el tiempo en uno de los testimonios arquitectónicos vinculados a la etapa de formación de la ciudad.
En diciembre de 2023, el Gobierno de Misiones certificó al templo como Bien Patrimonial Protegido de la provincia. La declaración se realizó en el marco de la Ley VI N.º 18, que establece el régimen de protección del patrimonio cultural misionero. El reconocimiento puso nuevamente en primer plano el valor histórico de un edificio que durante generaciones permaneció ligado a la vida de Posadas.
El patrimonio de la institución no se limita a sus paredes. En su interior se conserva documentación histórica, con libros, actas y distintos documentos que permiten reconstruir aspectos de la vida institucional de la ciudad desde fines del siglo XIX. Parte de ese material comenzó a ser digitalizado mediante un trabajo conjunto con la Biblioteca Pública de las Misiones y organismos vinculados al resguardo documental.
Más de 140 años después de su fundación, la Roque Pérez continúa formando parte del paisaje céntrico de Posadas. Su historia se puede leer en los nombres de quienes pasaron por sus filas, en los documentos que todavía conserva y en un edificio que sobrevivió a distintas etapas de transformación urbana.
Para una ciudad que modificó su fisonomía y creció hasta convertirse en la capital provincial, la permanencia de la Logia Roque Pérez representa también una ventana hacia aquella Posadas de fines del siglo XIX: una ciudad en formación, con instituciones que comenzaban a organizar la vida pública y con hombres que dejaron su huella en los primeros capítulos de la historia misionera.
_Colaboración: Leo Duarte _
