En el año 1907, la ciudad enfrentó la fiebre bubónica que provocó muertes y un profundo impacto social, económico y sanitario.

A principios del siglo XX, el 30 por ciento de la población posadeña murió como consecuencia de la peste bubónica. Este trágico acontecimiento marcó la historia de la ciudad, que en ese momento se consolidaba como la capital del territorio de Misiones. Aunque esta epidemia afectó a gran parte de la región, no sólo a Posadas, allá por el año 1907.
Se cree que la peste comenzó en la panadería y fiambrería de la familia de Carlos Fernicola, que se encontraba sobre calle Colón entre Córdoba y Bolívar (donde actualmente funciona el ingreso al estacionamiento de un local comercial). Donde el 16 de noviembre se registró la primera víctima mortal de esa enfermedad, que era precedida por la mortandad de ratas. Posteriormente se estableció que la infección se habría propagado desde las bolsas de harina que eran importadas.
Sin embargo, esta epidemia también resaltó la figura del doctor Ramón Madariaga, quien desempeñó un papel fundamental en la lucha contra la peste negra. Su consultorio se encontraba en cercanías del hotel sobre calle Bolívar entre Colón y San Lorenzo. El tratamiento fue el aislamiento, higiene y exterminio de los roedores (ratas y pulgas) que transmitían la infección.
En Data Urbana, te contamos sobre una de las mayores crisis sanitarias y la necesidad de comprender para controlar la enfermedad. Fue en medio del caos cuando surgieron prácticas que hoy son fundamentales para la salud pública.

Colaboración: Leo Duarte
